domingo, 16 de marzo de 2014

Reflexiones de un doRmingo cualquiera

Hay personas que parece que su día tiene 25 horas. 
Sí, una hora de más da para mucho.Envidio a esas personas. 
Yo que tengo 23, hay veces que en tiempo récord consigo hacer más cosas de las programadas y otras, con todo el tiempo del mundo, lo desaprovecho.

Últimamente estoy un poco descolgada de Quiérete Mucho. 
Soy persona, ya sabéis que ni soy empresaria ni siquiera mini empresaria, 
en tal caso, artesana.

Y es que, se presentan circunstancias en la vida donde ahora mismo no puedo atender como quisiera ni la web, ni las redes y sobre todo y lo que más me duele, no puedo hacer crecer los sueños que aún están en mi cabeza.
Solamente deciros, que hay varios proyectos muy chulos entre manos que poco a poco irán saliendo, colaboraciones e iniciativas solidarias.

También estoy reestructurando la web pero no puedo poner fecha para ello. 
Sigo diseñando, bueno, más bien bocetando.
No paro de buscar oportunidades, sugerir colaboraciones, idear nuevas secciones.
No dejo de trabajar con ilusión, y no desde el iPad que no tengo, si no desde la típica libreta de bolsillo y el lápiz haciendo brainstorming constante. 
En la calle, en los semáforos, en la mesilla de noche o a mitad de una ducha, cuando sea que se quiera presentar la inspiración.
Que antes o después voy atendiendo a lo que me pedís, 
y que sigo ahí aunque no  me haga notar.

MIL gracias porque sé que seguís cerca 
aunque parezca que yo estoy lejos.

Pero nunca, nunca olvidéis 
que es necesario quererse mucho.


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